Uno de los nuevos retos a los que se enfrenta la empresa cada día (tanto con la nueva versión de la norma ISO 9001, como con otros modelos de excelencia, como el modelo EFQM), es cómo ejercer un buen liderazgo, que lleve a la empresa a ser la mejor versión de sí misma.

Existen muchos tipos de liderazgo. En mi e-book te cuento algunos, pero hoy vamos a hablar de uno en particular: el liderazgo positivo.

 

¿Qué es el liderazgo positivo?

 

Es un modelo de dirección y desarrollo de personas que está compuesto por el líder inspirador y movilizador, imprescindible para marcar dirección, dar empuje e inyectar ilusión y el manager que planifica, que organiza en la proximidad, que gestiona, resuelve y asesora. Este no solamente se preocupa por las cosas, sino que se ocupa de ellas. Trabaja en el terreno, en proximidad, codo con codo con sus propios colaboradores.

El Liderazgo Positivo tiene un fuerte componente motivacional, entendiendo la motivación como la base del bienestar del ser humano, orientada permanentemente a la movilización de las personas, identificando qué es lo que les pone en marcha y ayudándolas a ello. Está basado en la mejora continua, tanto profesional como personal.

Un líder positivo está convencido de que cuanto más ayude a crecer a sus colaboradores, más vas a crecer él como persona.

El Liderazgo Positivo no es solamente un modelo de liderazgo meramente teórico, que pretende convencer de las excelencias de ser mejor persona y mejor jefe.

Se trata de un modelo de liderazgo basado en la experiencia adquirida y en las expectativas mantenidas.

Fuente: Human Talent

 

Para hablarnos del liderazgo positivo cuento con una invitada de excepción: Nika Herrera, de El de Nika.

Nika desde su blog nos acerca diariamente al positivimo.

¿Quién mejor que ella para darte estos 10 tips para ser un líder positivo?

Coge papel y un boli para apuntar (o tu blog de notas online preferido) y ya te dejo con Nika.

 

Nika red

Nika Herrera

Soy Nika, socióloga, especialista en Ciencias del Trabajo, emprendedora y positiva. Acerco el positivismo a diario desde El de Nika, ayudando a mujeres con alta responsabilidad en su trabajo a encontrarse con ellas mismas y a sanar su relación con el entorno laboral y personal desde el positivismo.

Liderazgo positivo

Tal y cómo nos ha avanzado Gehisy anteriormente, hay multitud de tipos de liderazgo. El más común es un jefe paternalista, pero hoy no hablaremos de él.

Para ser un líder eficaz, no vale simplemente ser “el jefe o la jefa”, dar órdenes y no implicarse con el negocio ni con los trabajadores que pueda haber en él.

Lo ideal sería que la persona que tira del carro en una empresa debe saber transmitir a su plantilla una serie de valores más allá del cargo que ocupa.

Hoy te daré 10 claves para que tus empleados decidan quedarse a tu lado cada vez que una oferta suculenta llame a su puerta.

 

liderazgo positivo

 

Hay multitud de factores que pueden influir a la hora de ser un líder positivo, pero estos 10 son los principales. Si de estos aplicas en tu día a día 7 o más, ¡Enhorabuena! Eres un líder positivo nato.

 

MOTIVACIÓN

Sin motivación, es posible que el talento pueda escaparse de tu negocio. Motivar a tu equipo de trabajo es tan necesario para que funcione como el agua para el cuerpo humano.

Por ello, si trabajas en la motivación, animas y agradeces cada logro, conseguirás un equipo más comprometido, sin necesidad de acudir a los bonus, porque no todo es dinero.

 

IGUALDAD DE TRATO

La igualdad de trato es necesaria en todo negocio. Si en tu equipo tienes diversos talentos, y a unos les cuidas más que a otros, es posible que los últimos vuelen antes de tiempo.

Por ello, si tratas a todos tus empleados por igual, les das las mismas oportunidades, favoreces un ambiente mucho más sano y todos se sentirán mucho más cómodos. Porque cuando te sientes cómo en casa, rindes muchísimo mejor.

 

COMPROMÉTETE

Si te comprometes con tu trabajo, tu equipo lo verá y valorará el hecho de que su líder trabaje codo con codo con ellos. Porque un líder positivo y eficaz valora y cuida a todas las personas que forman su equipo y no se le caen los anillos a la hora de hacer cualquier trabajo.

Así que comprométete con tu idea, con tu trabajo y tu equipo y podrás llegar muy alto.

 

CONOCE A TUS EMPLEADOS

Es primordial que conozcas a las personas con las que trabajas, no sólo porque pasas un tercio de tu tiempo diario con ellas, sino porque acaban convirtiéndose en buenas amistades y puedes llegar a generar unas sinergias muy bonitas con ellas.

Conocer a tu equipo te ayudará a poder dar solución a algunas de sus inquietudes, animarles a la hora de conseguir objetivos más personales y sobretodo, tener un ambiente de trabajo muchísimo más cómodo para todos.

 

COMPARTE TUS INQUIETUDES

Cuando lideras una empresa es posible que tengas algunas preocupaciones y esto no te deje centrarte. Si conoces a tus empleados y confías en ellos a la hora de compartir tus inquietudes, será mucho más sencillo dar con la solución que estás buscando para el problema que tienes en mente.

 

SÉ UN BUEN MEDIADOR

Si surge algún problema entre los miembros de tu equipo, reúnete con ellos por separado, escucha la versión de lo que ha sucedido entre ambos y busca ser justo.

No tomes la decisión de castigar a uno o a otro sin haber tenido la oportunidad de expresar lo que ha pasado y mucho menos, tomes medidas excesivas. El resto de tu equipo lo agradecerá.

 

CELEBRA LOS RESULTADOS

Toda empresa se marca unos objetivos anuales, sea cual sea la actividad a la que se dedique. Por ello, cada vez que consigáis alguno de los objetivos marcados, tienes una oportunidad de celebrarlo con tu equipo, y compartir la alegría de haber conseguido entre todos superar los obstáculos que pudiesen existir en el camino.

 

REÚNETE CON TUS TRABAJADORES

En este sentido te recomiendo que con una periodicidad semanal te reúnas con tus trabajadores, establezcas las pautas a seguir durante esa semana y busquéis las soluciones de lo que hubiera podido ocurrir en conjunto.

Porque entre todos será más fácil encontrar una solución y lograr establecer un camino más claro a la hora de conseguir los objetivos marcados.

 

ALÉJATE DE LA TOXICIDAD

En todas las áreas de la vida la toxicidad puede presentarse, pero es en el trabajo donde hay que mantenerla más a raya y alejarla todo lo que sea posible.

Entiende como toxicidad cualquier hecho negativo que pueda influir en la buena marcha de tu empresa: la crísis, la pérdida de un cliente potencial, etc.

En estos casos, no dejes que estos hechos negativos dominen tu estilo de liderazgo, es mejor ser realista y hablarlo con tu equipo claramente. Si aplicas los puntos clave anteriores, ellos comprenderán la situación y arrimarán el hombro tanto como tú para solucionar todo lo que haya podido afectar, y volver a tener un buen funcionamiento en la empresa.

 

TRANSMITE TU POSITIVIDAD

Sin duda alguna, este punto es la joya de la corona. Transmite a todo tu equipo tu espíritu positivo a diario, déjate conocer y sobre todo, agradece a los demás su implicación con el negocio. Sin ellos gran parte de lo que habéis conseguido no sería posible y tu deber como líder es hacérselo saber. Los miembros de tu equipo lo agradecerán y darán más de sí para conseguir mejorar día a día, consiguiendo sacar adelante con eficacia y eficiencia mayor todos los objetivos marcados.

 

Y tú, ¿eres un líder positivo? ¿crees que un líder positivo debería aplicar algún otro factor que no haya descrito? ¿Cuál?

 

Ahora soy yo otra vez 😉 , ¿has anotado todo?

Espero que te hayan gustado los valiosísimos consejos de Nika y que los pongas en práctica cuanto antes. Te servirán si eres tú el líder o para identificar qué tipo de líder tienes en tu empresa.

Hoy somos dos para que nos dejes hablando solas, así que deja tus comentarios debajo 🙂

También te puede interesar

Pin It on Pinterest

Share This