lean manufacturing

Lean manufacturing

Por su importancia, creí oportuno ahondar más en el Lean Manufacturing. Así que este post va dedicado por entero a profundizar en este método de mejora continua.
La Producción Ajustada o Lean Manufacturing nació en Japón a finales de los años 70 y fue concebida por los grandes gurús del Sistema de Producción de Toyota.
Con la producción Lean se pretende eliminar todas las operaciones que no le agregan valor al producto/servicio y a los procesos, aumentando el valor de cada actividad realizada y eliminando lo que no se requiere. Esto es, se trata de reducir los desperdicios (los costes), y mejorar las operaciones (de productividad y calidad), basándose siempre en el respeto al trabajador.
El principal objetivo del Lean Management es, pues, implantar una filosofía de mejora continua, que le permita a la empresa reducir sus costes, mejorar los procesos y eliminar los desperdicios para aumentar la satisfacción del cliente.
La gestión Lean proporciona a la empresa herramientas para sobrevivir en un mercado global que exige cada vez calidad más alta, entrega más rápida a más bajo precio y en la cantidad requerida.

Concretamente, la producción Lean permite:

  • Reducir la cadena de desperdicios (sobreproducción, tiempo de espera, inventario, transporte, procesos, movimientos, artículos defectuosos).
  • Crear sistemas de producción más eficaces.
  • Crear sistemas de entrega de materiales apropiados.
  • Mejorar las distribuciones

La idea con el Lean Management es que al eliminar el despilfarro la calidad mejora y el tiempo de producción y el coste se reducen.

Principios del Lean Management

Los principios clave del Lean Management son:
  • Minimización del despilfarro: eliminación de todas las actividades que no son de valor añadido y optimización del uso de los recursos, ya sea capital, personas o espacio.
  • Mejora continua de la calidad: búsqueda de cero defectos, detección y solución de los problemas en su origen, reducción de costes, mejora de la calidad, aumento de la productividad y compartir la información.
  • Procesos “pull”: los productos son emitidos (en el sentido de solicitados) por el cliente final, no empujados por el final de la producción.
  • Flexibilidad: producir rápidamente diferentes mezclas de gran variedad de productos, sin sacrificar la eficiencia debido a volúmenes menores de producción.
  • Construcción y mantenimiento de una relación a largo plazo con los proveedores tomando acuerdos para compartir el riesgo, los costes y la información.

Técnicas

Para eliminar o reducir el despilfarro existen una serie de técnicas que abarcan todas las áreas funcionales, como por ejemplo: análisis de producción de la empresa, análisis de las actividades de valor, sistema de gestión de calidad, mantenimiento totalmente productivo, análisis Kaizen de costes y fijación de precios, ingeniería y gestión del cambio y gestión de la documentación.

Los cinco principios del pensamiento Lean son:

“Understanding Consumer Value” o comprensión de lo que es valor para el cliente. Hay que definir el valor siempre desde el punto de vista del cliente, y hay que tener en cuenta que los clientes quieren comprar una solución, no un producto o servicio.

“Value Stream Analysis” o estudio de todas las fases del proceso de producción, para determinar las que añaden valor y las que se deben cambiar o eliminar.

“Flow” o unificación de las fases de trabajo en un espacio único, con la idea de que todo el proceso fluya directamente de un paso que agregue valor a otro, desde la materia prima hasta el cliente final.

“Pull” o fase final, en la que el producto no se termina hasta que los clientes no hacen el pedido.

“Perfection” u objetivo final, de tal manera que una vez que la empresa consigue los cuatro principios anteriores, se vuelve claro para aquellos que están involucrados que añadir más eficiencia siempre es posible.

De esta forma y mediante la revisión continua de los procesos, se entra en una espiral de mejora continua, ya que los cambios introducidos en una fase repercuten necesariamente en las demás.

Como se aprecia, la implantación de la metodología Lean implica el compromiso de todas las áreas funcionales de producción y supone un cambio de mentalidad basado en la calidad total.

Características del Lean Management

Las características principales de un sistema de gestión Lean son:

Ligereza.- Es decir, utilizar recursos y stocks mínimos y potenciar la polivalencia del personal (múltiples habilidades). La ligereza es el primer valor del Lean Management. Lo “ligero” se opone por un lado a lo “pesado”. Se trata de hacer ligero lo pesado, de hacer sencillo lo complejo, toda vez que las empresas son complejas y su gestión es un ejercicio difícil. Por ello, a esta complejidad inherente a las empresas hay que hacerla funcionar con el valor de la ligereza, de la identificación de lo esencial, de lograr evitar conceptual de lo superfluo.

Rapidez.- Es decir, producir de manera rápida y eficiente, adaptándose a las condiciones de mercado. Los sistemas rápidos liberan tiempo, y el tiempo es oro. Una respuesta rápida a los gustos de los clientes (just in time) es la clave del éxito de la empresa en el siglo XXI.

Exactitud.- Es decir, evitar errores de producción (SPC, poka yokes, etc.), así como los despilfarros innecesarios. La exactitud se manifiesta en aspectos como:
  • Llamar a las mismas cosas de la misma manera.
  • Decisiones exactas.
  • Producciones exactas.
  • Dimensiones exactas.
  • Cantidades exactas.
  • Momento exacto.
  • Documentos y versiones exactas.

Visibilidad.- Es decir, utilizar las ayudas de comunicación visual (tarjetas kanban, instrucciones poka yoke). Esto es, apoyarse en el potencial que tiene la mente humana de trabajar preferentemente con imágenes y de responder a los estímulos visuales. Un sistema visible (planes visuales, mapas mentales) ayuda a los miembros de la empresa y permite comunicarlo a terceros.

Multiplicidad.- Es decir, adaptarse a múltiples productos, modelos, mercados o canales de distribución. Esto es, ser capaz de dar respuesta a todos y cada uno de los matices específicos de la empresa y de sus situaciones competitivas y de mercado cambiante.

Consistencia.– Es decir, no sufrir “crisis de identidad” y mantenerse en el tiempo de tal manera que las nuevas necesidades de producción o las nuevas tecnologías no invaliden al producto sino que se integren en el mismo.
Sígueme

Gehisy

Formación y asesoría en calidad y mercancías peligrosas at Calidad y ADR
Soy Ingeniera Química, auditora interna de calidad y medio ambiente, consejera de seguridad para el transporte de mercancías peligrosas por carretera y MBA.

Ayudo a profesionales de la calidad y las mercancías peligrosas a optimizar su trabajo diario con la normativa brindándoles formación y asesoría para hacer que estos temas se conviertan en sencillos.
Sígueme

Latest posts by Gehisy (see all)

Related Post

Pin It on Pinterest

Share This