Ya están aquí las navidades, las fiestas, las comilonas y las reuniones familiares. Para cerrar este año, he invitado a Paloma Hornos de Gestión emocional, que nos va a hablar de una manera muy divertida y relacionada con las mercancías peligrosas, sobre cómo afrontar estos días tan divertidos para unos, como estresantes para otros.

Además de enfocado a las mercancías peligrosas, también está relacionado con la calidad.  Con la calidad de vida, con las relaciones interpersonales, la gestión del estrés y el autocontrol.

No me enrollo más y te dejo con Paloma, que estarás deseando leer lo que nos tiene que contar 😉

Paloma Hornos

Soy Técnico superior en Naturopatía y Terapias Complementarias, miembro de la Asociación Profesional Española de Bioterapia; Terapeuta de Reiki y de Técnicas Energéticas, miembro de la Asociación Nacional de Terapeutas en Técnicas de Libertad Emocional; miembro profesional y asesora técnica de la Asociación Española de Superdotación y Altas Capacidades (AESAC); hipnoterapeuta y formadora de Inteligencia Emocional, Coaching Emocional, Expresión Corporal, Mindfulness, Yoga infanto-juvenil y Neurodanza; creadora del Método LoosEStresS© para la gestión del estrés. Escritora y articulista para diversos medios en España y Latinoamérica, imparto cursos y seminarios de desarrollo personal como vía de superación, trabajando las emociones en libertad.

6 Estrategias contra fricciones familiares

 

Rezan los manuales de seguridad: “Las sustancias peligrosas generan distinto tipo de riesgo que actuarán sobre las personas y los materiales que tomen contacto con ellos”  sí, sí… exactamente igual que ocurre con “las personas peligrosas”, y encima tenemos por delante un montón de celebraciones familiares.

Llegan las Navidades y es muy posible que te vaya  a tocar lidiar con algún pariente peligroso o corrosivo, alguien que sientes que te quita energía, que te saca de quicio o que simplemente te resulta incómodo sentarte a la mesa con él.

Las reuniones familiares resultan parte de la “decoración navideña”: nunca son  del gusto de todos, así que necesitarás un plan para sobrevivir a ellas; por eso te ofrezco 6 estrategias para manejar la situación y afrontar a esos parientes complicados.

 

1. Somos como somos

¿No crees que puede ir siendo hora de desprenderte de la idea de que la gente “debería” comportarse de la forma que tú consideras adecuada. La mayor parte de las fricciones y del estrés que producen las reuniones familiares viene originado por nuestro deseo de que fulano o mengano sean distintos a como son en realidad y por tanto se comporten como tú quisieras que lo hicieran.

Antes del “gran día” busca un momento de tranquilidad y, haciendo un repaso a todos tus parientes, date cuenta de cómo te gustaría que fueran. Desde esa consciencia, prepárate a aceptarles tal y cómo son. No se trata de que apruebes su comportamiento ni tan siquiera estés de acuerdo con ellos, sólo acepta que son como son y dejarán de sacarte de quicio. Lo mejor que puede pasar es que haciendo ese repaso te des cuenta de que no son tan malos como tú crees; lo peor…. Que te toque pasar a la siguiente estrategia.

 

2. Casco, guantes, gafas de protección contra la corrosividad

Bueno, tampoco es plan de sentarte a la mesa de esa guisa, pero sí que puedes “activar un escudo protector” contra la negatividad, contra los comentarios ácidos, carentes de empatía, bromas pesadas o sarcásticas, y en general contra los malos rollos y malas vibraciones.

No se cómo ocurre, pero estas reuniones familiares abren la puerta a reacciones de oxidación violenta: una insinuación, una discrepancia o una broma más pesada de la cuenta opiniones que no se han pedido, opiniones “por tu bien” y con, a veces, cruel sinceridad. Dado que de eso puede que no te libres, que alguien opine sobre tu nuevo trabajo, sobre cómo educas a tus hijos o simplemente sobre el punto de asado del pavo de la cena o que te has servido más que nadie. Cuando eso ocurra inspira y visualiza que un escudo protector te cubre y te aísla de ese comentario. Puede sonarte raro, pero te aseguro que funciona.

No puedes controlar cómo se comportan los demás, pero si puedes gestionar cómo tú lo recibes y cómo te sientes ante ello. Inspira y no le prestes demasiada atención; recuerda que “somos como somos” y es misión tuya gestionar tus emociones.

 

3. A cada uno, lo suyo

Es decir, dale a cada uno el tiempo que tú creas que le vas a poder soportar; sé realista, si un día crees que es suficiente, no le invites o que quedes 2. Y si es no es posible salir por patas, busca momentos para darte un tiempo: coge un libro y vete a tu habitación a leer un rato, sal a hacer recados de última hora, pon como excusa un paseíto con el niño… cualquier cosa que te que permita un “kit-kat” para cambiar de aires y regresar con energía renovada.

 

4. Me río de Janeiro

Tal y como nos proponía Mecano allá por los 80: los demás no hacen las cosas con afán de molestar, así que no te tomes las cosas de forma personal y ríete de la situación siempre que puedas.

 

5. Con las manos en la masa

Si eres la anfitriona o el anfitrión, no desaproveches el montón de manos que tienes para ayudar. Dales cosas que hacer, así se mantendrán entretenidos: servir bebidas, decorar las fuentes, encender las velas, vaciar la basura… si tomas el mando de la situación les pones más difícil que invadan tu espacio; ¡se lo pensarán 2 veces!

 

6. Licencia para matar

Por supuesto, matar a golpe de amabilidad. Ponte la mejor de tus sonrisas y elige un tono de voz sosegado: seguro que los desarmas. Quién sabe si eso es lo que esperan de ti, lo que desean de ti, y encima Tú te sientes mejor. Déjate de malos rollos, no te anticipes y permítete a ti mism@ disfrutar. Actitud, actitud y actitud.

 

Aprovecha este tipo de celebraciones familiares para dar el primer paso hacia aceptarles y quererles de forma incondicional: será el mejor regalo de Navidad que puedes darles a ellos y sobre todo a ti mism@.


Y por último: cuando veas que flaqueas no dejes de repetirte este conjuro mágico:

 

“Son solo ____ horas de mi vida. ¡Puedo hacerlo!”

Posología y modo de empleo: algunas de estas estrategias requieren una actitud un tanto ZEN, por tanto, no pretendas hacer todas todo el tiempo. Elige un par de ellas, las que más divertidas y sencillas te parezcan y…. date una oportunidad. Seguro que te sorprendes.

¿Qué estrategias has elegido poner en marcha estas Navidades?  Cuéntanoslo en comentarios, nos encantará conocerte.

¿Qué te ha parecido? Interesante, ¿verdad?. ¿Vas a aplicar alguna de estas estrategias estas Navidades?

Yo me despido hasta el siguiente año, deseándote unas Felices Fiestas y un gran 2017, donde trabajaré sin descanso para brindarte los mejores contenidos y cumplir con tus expectativas.

¡Nos vemos muy pronto!

 

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Gehisy

Formación y asesoría en calidad y mercancías peligrosas at Calidad y ADR
Soy Ingeniera Química, auditora interna de calidad y medio ambiente, consejera de seguridad para el transporte de mercancías peligrosas por carretera y MBA.

Ayudo a profesionales de la calidad y las mercancías peligrosas a optimizar su trabajo diario con la normativa brindándoles formación y asesoría para hacer que estos temas se conviertan en sencillos.
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